
Sucede que te echo de menos, y creo que lo hago desde la primera vez que
me tocaste. Y sé que te echaré de menos siempre, aunque siempre es demasiado.
Lo haré hasta que este sol se derrita del todo. Lo seguiré haciendo más
allá de mi posibilidad de querer, a ti o a quién sea. Echo de menos una
de esas sonrisas o un beso de esos, y que se me quite la tontería de golpe,
que me plante los pies en la tierra cuando podría estar lejos de ella,
que los mantenga tan aferrados que apenas pueda darme cuenta de que no
lo hago yo misma. Aunque cuando lo diga así suene absurdo, absurdo del
todo sería no hacerlo..
tequiero tontita.

