lunes, 11 de octubre de 2010


Avanzo, retrocedo, lloro. Camino, pero me caigo una y otra vez. Creo que lo veo todo, pero como siempre, no es así. Te veo, te escucho, te huelo, te recuerdo, te olvido, pero te vuelvo a recordar. ¿Voy a seguir cayendo? Siempre te espero, y cuando llegas te vas, y sigo esperándote. No me atrevo a encerrarme, ni a irme, ni quedarme. Y cada día, en un instante volveré a pensar en ti…Porque todos los días me imagino que estás conmigo matándome a besos, porque todas las noches pienso en cómo sería nuestra vida si estuviéramos juntos…¿Tanto te cuesta decirme que me quieres? Dímelo...Peroo sé que lo más importante es no amargarse antes las decepciones de la vida. Aprender a dejar ir el pasado. Y reconocer que todos los días no serán soleados, y que cuando te encuentres perdida en la oscuridad y la desesperación recuerdes que sólo en la oscuridad de la noche puedes ver las estrellas. Y esas estrellas te llevarán de vuelta a casa. Así que no estés asustado de cometer errores, o de tambalearte y caer, porque la mayor parte del tiempo, las mejores recompensas vienen de hacer las cosas que más temes. Puede que consigas todo lo que deseas. Puede que consigas más de lo que nunca te hubieras imaginado. Quien sabe a donde te llevará la vida. El camino es largo, y al final, el viaje es el destino…pero es tan difícil..

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