
Resucito por venganza. Tú quieres que sea la mujer de tu vida y yo me conformo con una tío para esta noche. Que quede claro, yo no soy de nadie. Ni me presto a cualquiera. Pero puedes alquilarme. Lo siento, debí haberte avisado de mi lengua bífida y mis piropos usados. Así no habrías perdido un control que yo siempre tengo presente, aunque me anestésies. Porque si, no voy a negarte que todo duele menos contigo. Pero tú y el dolor sólo sois algo temporal. Tranquilo, no te estoy echando de mi vida. Te estoy pidiendo que no me hagas partícipe de la tuya. Diciéndote que me he planteado enamorarme de tí con esperanza y no miedo. Por eso no va a funcionar. Aunque me gusten tu sonrisa y tus maneras de pedirme un beso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario